miércoles, 14 de junio de 2017

Monjas y otras historias: Cuarto acercamiento al ovni

Hace más o menos un mes vi Plan 9 del espacio exterior, película de ciencia ficción que tenía pendiente desde hacía bastante tiempo. Sabía que el metraje me gustaría, pero lo que no supe prever es que el cine de Ed Wood se convertiría en casi una obsesión para mi. Así pues, las semanas subsiguientes al fatídico hecho he podido disfrutar de gran parte de la producción que circula por Internet de este cineasta. En parte fue motivada por este hecho por lo que deseé encontrar y leer algo que despertara en mi el mismo grado de fascinación que esas maravillosas películas que nos legó el señor Edward Wood Jr. Y para mi la respuesta a esa necesidad literaria fue el bizarro.
Uno de los motivos de que escogiera Cuarto acercamiento al ovni para iniciarme en el bizarro fue porque había visto muy buenas opiniones respecto a la prosa bizarra de Tamara Romero. Entonces me dije: “¿Y por qué no entrar en este género con ella?”.  Además leí por encima una novela corta disponible en su página web que me predispuso a no observar sus historias con el recelo usual con el que analizo la mayoría de la literatura de este siglo. Creo que desde el preciso instante en el que me cercioré que en las historias de Tamara Romero podía encontrar algo de lo que mi mente demandaba a gritos, acepté la prosa de la autora como una puerta hacia una dimensión desconocida en la que podría acariciar los últimos vestigios de convertir sueños imposibles en ficciones maravillosas. Y, la verdad, sentirme en consonancia con los textos de una autora que no está muerta es bastante agradable.
En esta antología hay relatos de lo más variopintos, para mi uno de los puntos más positivos de la selección. Como yo no sé de qué manera se suelen acercar los lectores al bizarro voy a decir que, bajo mi criterio, esta antología supone un grato acercamiento que no dejará indiferente a los que busquen literatura contracultural muy gamberra. Tras terminarla y reflexionar sobre ello he podido comprobar que el bizarro toma de verdad barreras estéticas, morales y literarias,  juega con ellas hasta dominarlas para utilizarlas a su antojo, y es algo que me fascina. Para mi es, además, un género que funciona perfectamente en ambientes de lo más dispares y bajo atmósferas muy distintas. Un género tal vez más presente en el tono de una historia que en los elementos en si, que ojo, no digo que esos elementos carezcan de importancia en el bizarro. Según lo veo yo, la importancia de éstos en una historia bizarra reside con mayor fuerza en la disposición y en la presentación de ese elemento.  Pienso que los lectores usualmente solemos dar  más importancia al elemento en sí que a la forma en la que se nos sugiere, un aspecto que por lo menos en mi caso siempre he tomado como algo más secundario (que esto también depende de los criterios y gustos de cada quién, claro). En la weird fictionficción extraña, por hablar de un género que también busca esa fascinación en lo extraño (aunque de manera diferente al bizarro), las historias están sujetas a otras leyes, se busca presentar elementos "complejos" al entendimiento humano. La aparición de esos elementos alejados de lo cotidiano son los que en gran medida intentan cerrar una de estas atmósferas e intentan despertar como buenamente pueden una serie de sentimientos y sensaciones en el lector. Pero bueno, a lo que voy es que todas las historias weird que he leído se demandan a si mismas una serie de requisitos que las llevan a amoldarse a unos estándares mucho más tradicionales, tal vez porque su origen es bastante previo el bizarro y fue bajo otras condiciones. Pero el bizarro la ventaja que tiene es que se pasa por el forro los límites, y es lo fascinante, porque es lo que para mi da al género un potencial inconmensurable. 
En el primer relato de la antología, Sabia serpiente, somos partícipes de un hecho un tanto sórdido: alguien le ha vuelto a enviar a Vívica Philo un ramo de flores murciélago, elección floral un tanto extraña desde luego, el problema es que es el tercer ramo en lo que va de mes y otro tipo de presentes menos estrafalarios y preocupantes han llegado a sus manos. El relato, que en parte gira en torno al descubrimiento de quién es este stalker, me pareció bastante entretenido cuando lo leí, pero poco más. El caso es que conforme han avanzado los días y he ido pensando en Sabia serpiente de vez en cuando he sentido que mi opinión cambiaba lo suficiente como para valorar otra puntuación. A pesar de lo escabroso que resulta el tema principal del relato, la atmósfera, la situación y los personajes me transmitieron bastante cercanía en una segunda lectura, y para mi empatizar con una historia y sus personajes sabéis es crucial, y este relato lo logra. Una buena narración, sin lugar a dudas.
El siguiente relato es el que da nombre a la antología, Cuarto acercamiento al ovni, mucho más largo y más trabajado que Sabia serpiente, aunque los dos me gustaron prácticamente igual. El tema es que llega una nave alienígena a la Tierra, y tras sobrepasar las medidas de seguridad reglamentarias para la especie humana y las presentaciones interplanetarias pertinentes, un grupo de escritores de ciencia ficción son invitados a charlar con la representante alienígena en la nave para establecer relaciones más estrechas entre especies. Se trata de un relato muy curioso, imaginativo a rabiar. Objetivamente es el mejor de la antología por abordar en él distintas cuestiones, entre las más importantes la referida al género, aunque también los aspectos sociales y literarios son bastante relevantes. Lo que más me disfruté del relato fue la sociedad alienígena que nos describe Tamara a través de Norma Bento y el final, muy inquietante.
El tercer relato, El aeropuerto en el fin del mundo, fue un goce para los sentidos porque me dio bastante para pensar. Como el título indica, estamos ante los últimos días de la Tierra tal y como la conocemos. La joven protagonista va a pasar sus últimos días de vida con su novio antes de que un meteorito mande a la humanidad al cenagal de donde no debió de haber salido. Como el novio reside por razones de trabajo en otro país decide coger un vuelo y pasar sus últimos días junto a él en una cabaña perdida en Fortaleza. Pero en el aeropuerto, poco antes de embarcar, empiezan a suceder cosas muy muy rocambolescas. Me gustó bastante como la autora lleva el tema apocalíptico en esta historia, una temática que volverá a repetir en el último relato de la antología, Empieza por Z. Este ¿género? no es el que más disfruto, de hecho, no siento un ápice de interés por este tipo de historias, pero la atmósfera inquietante, la imagen de ese aeropuerto que intenta conservar la normalidad administrativa, las monjas con hábitos marrones que se pasean por allí e incluso los comportamientos que la protagonista desarrolla tras ciertos contactos en esa atmósfera fueron una combinación absolutamente maravillosa que me metió de pleno en la historia. Sin duda, no es un relato que resulte fácil de olvidar, y mi favorito después de Empieza por Z.
Modelo ajedrecistaPantocrator y Cabalatrix ha abandonado el edificio fueron para mi los más flojos de la antología. ¿Resultan interesantes? Sí. ¿Imaginativos? Mucho. Pero tanto el conflicto principal como la resolución me dejaron bastante fría en los tres casos. Si tuviera que elegir entre los tres me quedaba con Modelo ajedrecista porque aunque no me despertó mucho entusiasmo en mi si que me pareció muy curiosa esa peculiar congregación con la que se topa la protagonista a horas intempestivas de la noche. ¡No dormir es la mayor ventaja de la existencia! Pantocrator me pareció una historia curiosa, muy estilo a un creepypasta que circuló hace unos años por Internet sobre una artista japonesa que tras terminar una pintura se suicidó. Es un cuadro perfecto que presenta el rostro de una joven asiática con la supuesta pecurialidad si lo miras durante cierto tiempo parece que cambia. El relato ya digo, me pareció curioso pero no me despertó ningún entusiasmo. Por último con Calatrix ha abandonado el edificio me sucede lo mismo que con Pantocrator. Me parece un relato interesante, el tratamiento del tema cyborg muy bien llevado, pero para mi no llegó a cuajar. Igualmente los tres relatos me parecen muy por encima del nivel que lo que yo suelo exigir a cualquier relato.
Y Empieza por Z, que para mi es el mejor porque: es pura fantasía, hay monjas que están bastante mal de lo suyo y hay catapultas tirando mierda todavía humana, creo. El relato trata sobre eso prácticamente, monjas de clausura que están bajo unas condiciones físicas muy especiales y que viven en el convento de las Histéricas (es genial esta autora, en serio) al margen de una sociedad que las odia por ser como son, y ellas les tiran mierda en catapultas para defenderse. He de admitir que fue aquí cuando decidí que me leería hasta las listas de la compra de Tamara Romero, porque vamos, ¡qué maravilla! Es un relato que aunque no tiene la principal intención de inspirar ternura a mi fue lo que más me generó, en especial la hermana Celeste con sus zetas maníacas. Solo por este relato merece la pena lo que vale en físico y en digital la antología.
En conclusión, Cuarto acercamiento al ovni es una antología de relatos interesantísima que acuchilla el corazón amortajado de los freaks que vivimos en subsuelo. Tamara Romero domina sus narraciones y los elementos que la integran, crea ese tipo de historias peculiares y especiales que solo cobran verdadera vida bajo el influjo de un poder que a la mayoría de mortales-lectores nos es desconocido. Creo, y lo digo con todo mi corazón, que estas historias no serían ni la mitad de buenas si no las hubiese escrito ella
Nos vemos 💜.

2 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Llevo tiempo con ganas de leer a Tamara Romero y también con ganas de adentrarme en el género bizarro. Me gusta mucho lo que dices del género, que pase totalmente de los límites. Me he descargado ese relato que tiene en su web, 'Tiburón piñata' y espero animarme pronto a leerlo. De todas formas, espero poder hacerme pronto con esta antología, me has dejado con ganas de leerla. El relato que más me atrae a simple vista es 'Empieza por Z', tiene muy buena pinta.

    Un beso

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    1. Y es que además el precio de sus libros en digital es irrisorio. Espero que la leas pronto y me cuentes qué te ha parecido querida Isa.
      Un beso.

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